Alumnos de Arquitectura contribuyen a la mejora de la accesibilidad en el distrito de Horta-Guinardó

12/01/18
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Los estudiantes han hecho entrega este jueves de sus proyectos a comerciantes locales y representantes de varias entidades para garantizar un mejor acceso a un total de quince instalaciones.

“Hemos detectado que nuestro barrio presenta muchas dificultades en el acceso a algunos locales comerciales. Para nosotros, haber contado con el apoyo de los estudiantes de UIC Barcelona ha sido toda una oportunidad de cara a poder revertir esta situación”. Son palabras de Marta Garrido, vicepresidenta de la Asociación de Comerciantes del área de Sant Genís durante el acto de entrega, el pasado jueves 11 de enero, de un total de diecinueve proyectos realizados por una veintena de alumnos y alumnas del tercer curso de Arquitectura de nuestra escuela. Estos trabajos pretenden mejorar la accesibilidad física de personas con diversidad funcional a varios equipamientos municipales del distrito Horta-Guinardó así como a comercios, bares o restaurantes.

Para la realización de los proyectos, los estudiantes han contado con la tutela del profesor Enrique Rovira-Beleta, titular de la asignatura obligatoria de Accesibilidad, única en las escuelas de Arquitectura de toda España. Durante el acto de entrega, que ha tenido lugar en el Centro Cívico Casa Groga, el profesor Rovira-Beleta destacó que “esta es la década de la accesibilidad porque la sociedad está envejeciendo. El objetivo de iniciativas como esta es que los comerciantes de Sant Genís se den cuenta que, con pequeños gestos, se pueden lograr grandes cambios para personas con problemas de movilidad”.

Los estudiantes han llevado a cabo sus proyectos en varias fases desde octubre del año pasado. En primer lugar, han participado en un itinerario por el barrio, acompañados de vecinos y vecinas, entidades del ámbito de la diversidad funcional y representantes del Ayuntamiento. El objetivo era detectar las necesidades de accesibilidad existentes y, para ello, el alumnado realizó incluso una visita guiada por el barrio en silla de ruedas. Una vez detectadas las necesidades, los alumnos analizaron en profundidad cada caso y buscaron soluciones concretas aplicando los criterios de eficacia y sostenibilidad. Las propuestas fueron informatizadas y supervisadas por el profesor Rovira-Beleta para, finalmente, ser devueltas a cada uno de los espacios y equipamientos estudiados. “El barrio es un reto ya que las calles son muy empinadas. Los alumnos y alumnas han puesto todas las ganas y han encontrado soluciones concretas. Estamos muy satisfechos”, señaló el profesor Rovira-Beleta en el acto de entrega de proyectos.

Esta iniciativa se enmarca dentro del proyecto Comercio Amigo Sin Barreras (CASBA), impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona en colaboración con entidades vecinales, asociaciones comerciales y entidades del ámbito universitario. El proyecto CASBA arrancó en el año 2013 y, desde entonces, ha contribuido a mejorar la accesibilidad en áreas como Zona Franca, Creu Coberta o Vallespir.