David Meseguer: “Muchos países ponen las armas, pero quien pone los muertos es Siria”

10/05/19
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Entrevistamos al periodista y profesor de UIC Barcelona con motivo de la publicación de su libro Respirando fuego.

David Meseguer: “Muchos países ponen las armas, pero quien pone los muertos es Siria”

David Meseguer es periodista freelance, doctor en Comunicación Social y ejerce de profesor en UIC Barcelona. En la última década ha cubierto conflictos en Oriente Medio y el norte de África. Ha informado de las guerras de Siria, Libia e Irak y del conflicto del Sáhara Occidental, y ha puesto un énfasis especial en explicar el conflicto kurdo. Su trabajo ha sido publicado en medios nacionales e internacionales de los que es colaborador habitual. El pasado 2 de abril publicó Respirando fuego, un libro escrito conjuntamente con el periodista vasco Karlos Zurutuza. En él, dan voz al pueblo kurdo en el conflicto de Siria.

¿Imaginabas que llegaría el día en el que publicarías este libro?
El libro es el resultado de muchos años de trabajo cubriendo periodísticamente sobre el terreno lo que pasó en las revueltas árabes. La Primavera Árabe también afectó a los kurdos, que es un pueblo de Oriente Medio que constantemente ha estado y que sigue estando en conflicto. 

¿Y por qué el pueblo kurdo?
No es un tema muy mainstream, pero sí que es cierto que a nivel de libros de crónica periodística había como un nicho, no estaba cubierto, así que tuvimos esta idea. Fuimos a una editorial como es Península, que es del grupo Planeta. Íbamos con reservas. Decidimos proponerlo, hubo suerte y les interesó.

¿Cuál es la esencia del libro?
No es un libro de geopolítica, sino de reportajes. Queremos dar voz a los protagonistas, los kurdos, para que expliquen su situación.

¿Cómo fue el primer contacto con el pueblo kurdo?
Mi primer contacto fue en Turquía, entrada la primavera, en 2010 y en el marco de una celebración. En ese momento la situación política en Turquía comparada con ahora era bastante buena, lo que sí es cierto que empezaban a haber políticos, activistas y periodistas encarcelados. Es curioso cómo, a pesar de saber las circunstancias, no se tiran atrás. Te llama la atención su ímpetu.

¿En qué punto se encuentra el conflicto entre el pueblo kurdo y el Estado Islámico?
El pueblo kurdo son unos 40 millones de personas y están repartidos en cuatro estados: Siria, Irán, Iraq y Turquía. En cada uno de estos países la situación es diferente. Podríamos resumir que en todos ellos la situación es bastante dura, exceptuando lo Curdistán iraquí donde los curdos ya hace casi 30 años que disfrutan de una autonomía. Sí que es cierto que últimamente se ha hablado más de los kurdos de Siria, porque es donde había una lucha entre el gobierno sirio y la oposición. Los kurdos intentaron mantener una tercera línea en un principio, hasta que entró otro actor: los yihadistas del estado islámico, el DAESH, y desde entonces los kurdos han jugado un papel fundamental a la hora de frenar el yihadismo. De hecho, hace unas semanas se anunció el final no del Estado Islámico sino del califato, que era el territorio que controlaban. 

Entonces, el papel del pueblo kurdo ha sido fundamental.
Se podría decir que los atentados terroristas que han sucedido en París, Barcelona o Bruselas tienen su embrión ideológico en Oriente Medio, donde los kurdos luchan contra estos grupos.

¿Y cuál dirías que ha sido el punto diferencial para frenar el avance del yihadismo?
Se han cobrado muchas vidas de milicianos y milicianas. Se ha creado una fuerza, FDS (Fuerzas Democráticas de Siria), milicias kurdo-árabes a las que se les ha dado un buen entrenamiento. La estrategia militar ha sido tener estas fuerzas en tierra y la coalición internacional en el aire. Hoy en día lo que hace la diferencia militar es el ataque aéreo. El punto diferencial ha sido que ha habido esta estrategia conjunta de la coalición internacional y de las FDS para acabar con el califato, a un precio obviamente muy alto. Es decir, han muerto muchos milicianos y milicianas de las FDS y también lamentablemente muchos civiles.

¿Han recibido el reconocimiento que merecen?
En esta lucha contra los yihadistas, los kurdos han gozado del apoyo internacional y de algún modo se han ganado ese reconocimiento. Ellos esperan que, como contrapartida por este servicio que han hecho al mundo, no se repitan episodios de la historia donde se les prometió una cosa y finalmente no se cumplió.

¿Cómo crees que se reflejan las milicianas kurdas en los medios de comunicación?
Muchas veces las han estereotipado, pero no han hablado de la ideología que hay detrás, de que en una sociedad de Oriente Medio las mujeres tengan tanto peso. Es decir, no es una situación puramente propagandística. Allí es real la ideología que hay detrás del principal movimiento de los kurdos de Siria. Buscan la igualdad, así que en muchas estructuras hay un coliderazgo. 

¿Y se extiende a todos los niveles?
A nivel político, hay un copresidente y una copresidenta. A nivel militar, hay un batallón de hombres y un batallón de mujeres. Hay más hombres combatiendo, pero igual las mujeres son un 35 %. A nivel político militar, si una comandante da una instrucción, el hombre ha de hacer lo que diga esa comandante porque es su superior. Como digo, no es una cuestión puramente estética, sino que es real sobre el terreno.

Cuando estaba en el frente, ¿qué fue lo que más te impactó?
Yo siempre digo lo mismo: en una situación extrema como es un conflicto, ves lo mejor y lo peor del ser humano. Yo destaco sobre todo lo mejor, la hospitalidad de la gente que tiene pocas cosas y aun así te lo ofrecen. 

¿Dirías que en el frente es donde encontrabas las mejores historias?
Las mejores historias no están en el frente de guerra. Ahí muchas veces sí que necesitan estar los fotoperiodistas para sacar la imagen, pero puedes estar perfectamente a 20 km de donde se está produciendo el combate y encontrar historias brutales. Es en la retaguardia donde están los heridos, los hospitales, la gente que ha huido.

¿Ha habido algún momento en el que hayas sentido miedo?
A nivel de seguridad, cuando he pasado más miedo ha sido en Alepo, porque oías los bombardeos y recuerdo que un día estaba pasando por la calle con unos chicos y cayó un mortero. Al salir, en cuestión de segundos, vi ante mí la imagen de un hombre con una niña ensangrentada en brazos.

Como vemos a diario, el conflicto sirio traspasa sus fronteras. En este sentido, ¿cómo valoras el papel que juegan Rusia y Estados Unidos en el conflicto?
Es triste decirlo, pero estos países velan por sus intereses, tanto económicos como geoestratégicos. Los kurdos históricamente han estado un poco olvidados. Desde que arranca el conflicto en Siria, Estados Unidos y lo que es la OTAN intentan armar algunos grupos de la oposición siria para luchar contra el gobierno de Siria, que históricamente ha sido tanto aliado de Rusia como de Irán. Es decir, en Siria tenemos un ajedrez, una guerra de intereses. Muchos países (Irán, EE. UU., Turquía…) ponen las armas pero quién pone los muertos es Siria.

Con tu experiencia en el terreno ¿hacia dónde crees que se dirige la situación?
En Siria el gobierno de Damasco tiene una posición ventajosa, ya que ha recuperado la práctica totalidad del territorio. Lo que está claro es que en el último año el gobierno sirio no da un paso sin el visto bueno tanto de Rusia como de Irán. Por lo tanto, ni los sirios ni el gobierno sirio tienen la última palabra. En cuanto a los kurdos, está por ver si conseguirán o no negociar con el gobierno de Damasco para que les conceda una especie de autonomía.