Gregorio Luri: «En Finlandia también tienen gamberros, ¡pero aprueban!»

13/02/14
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El reconocido filósofo y pedagogo Gregorio Luri estuvo en la Facultad de Educación de la UIC el pasado miércoles 12 de febrero, donde dio la conferencia "Los debates pedagógicos internacionales". La sesión se enmarca en el ciclo de conferencias "Edu_aldia", que la Facultad organiza, enfocada sobre todo a antiguos alumnos.

Gregorio Luri: «En Finlandia también tienen gamberros, ¡pero aprueban!»

El autor del libro La escuela contra el mundo hizo un repaso muy ameno a lo que él ve como las claves necesarias para la educación de hoy, destacando toda una serie de puntos, cargados de sentido común, pero que a menudo carecen en nuestras aulas. “Los maestros –dijo Luri– debemos poder educar ‘por impregnación’; pero sólo tendrán capacidad de impregnación si tenemos firmes convicciones”.

En esta línea, el ponente remarcó la necesidad de huir de las “microurgencias que acaban distorsionando las vidas de las escuelas: hay que controlar y poner un equilibrio. Esto –destacó– solo se puede hacer con una palabra que no está de moda: disciplina”.

A través de diferentes ejemplos y casos concretos de escuelas de todo el mundo, el profesor Luri habló mucho de volver a recuperar las costumbres más básicas “que evitan tensiones cotidianas, como puede ser, por ejemplo, la puntualidad”, e insistir en el valor de la felix culpa tan propia de la “Ratio Studiorum” de los jesuitas: “suerte que se equivocan, los alumnos, porque así tienen al maestro que les puede ayudar”.

Por eso, Gregorio Luri abogó por la recuperación de lo que él llama “habilidades no cognitivas, es decir, las virtudes intelectuales de Aristóteles”. En este sentido, y hablando del tan nombrado informe de PISA, se preguntó: “¿No será que la condición del éxito o del fracaso en la educación aquí está en el valor moral que le damos? En Finlandia –siguió, a modo de ejemplo– también hay gamberros, lo que pasa es que allí sí aprueban”. En definitiva, concluyó Luri, “necesitamos hacer un éxito de un fracaso. Por eso es tan importante el valor moral que el alumno establece con lo que está aprendiendo”.