Así han vivido dos alumnas de Comunicación Audiovisual la producción del thriller Cuerdas

05/03/19
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Cristina Fontgivell y Mar Molina nos explican en una entrevista cómo ha sido la experiencia desde la gestión de redes sociales y la producción de la película

Cristina Fontgivell y Mar Molina son dos estudiantes de Comunicación Audiovisual que han participado, por primera vez, en un largometraje: Cuerdas. Cristina se ha encargado de la gestión de las redes sociales durante la grabación mientras que la función principal de Mar ha sido la de meritoria de producción. Ambas son amantes del cine, de la música y los conciertos. En definitiva, unas apasionadas del mundo audiovisual que estudian en las aulas de UIC Barcelona y que ahora también han tenido la oportunidad de vivirlo desde dentro, y tras las cámaras, de la mano de la productora Bastian Films, dirigida por el profesor Arturo Méndiz. 

Para situarnos, ¿cómo definiríais Cuerdas?
Cristina Fontgivell: Cuerdas es un thriller que pone a Elena, la protagonista, en situaciones muy extremas. Creo que es una película muy cuidada en todos los ámbitos, empezando por el guion. Aunque pueda parecer una historia de terror como cualquier otra, tiene un trasfondo muy potente que la hace especial. 
Mar Molina: Para mí, Cuerdas es una historia de superación, en la que en su trasfondo todos nos podemos ver representados. La lucha por vivir a pesar de las dificultades.

¿Cómo surgió la posibilidad de trabajar en el proyecto Cuerdas?
CF: En el primer semestre de tercero hay una asignatura de Producción Cinematográfica para los estudiantes del itinerario de ficción. El profesor es Arturo Méndiz, productor ejecutivo de Cuerdas, y fue él quien me propuso hacer prácticas en la película.
MM: En noviembre de 2018, Arturo Méndiz me comentó que necesitaban a alguien de producción para el rodaje y me lo propuso. Acepté inmediatamente porque era, y ha sido, una oportunidad genial. 

¿Cuál ha sido el papel de cada una de vosotras en este proyecto? 
CF: Mi papel ha sido llevar las cuentas de Facebook, Twitter, Instagram y YouTube. Recibía un correo electrónico con contenido del rodaje cada día y de ahí seleccionaba lo que me parecía que podía ser interesante compartir sin desvelar la trama. 
MM: Por mi parte, a lo largo del proyecto tuve varios papeles. Aunque mi función principal era la de meritoria de producción, también estuve en los dos castings dando réplicas a las aspirantes y más tarde, ayudé con el guion en valenciano y en la preparación de la actriz. A parte, fui doble de luces de la actriz principal. 

En tu caso, Cristina, ¿cómo era el día a día al frente de las redes sociales? 
CF: Estaba bastante pendiente para saber qué funcionaba mejor o qué tipo de contenidos interesaban más para seguir por esa línea. También intentaba guardar material para publicar los fines de semana, que no se rodaba.

¿Y qué tipo de material compartías?
CF: La mayoría de los días imágenes del rodaje, del equipo trabajando en el set, de los decorados, etc. Otros días, compartía vídeos que me pasaban de making of para presentar a algunos miembros del equipo, la localización… 

En la gestión de redes sociales de una producción como esta, ¿cuál era tu prioridad a la hora de explicar el trabajo del equipo?
CF: Mi prioridad era hablar sobre algo relevante de esa jornada: si era de noche, si se rodaba en las escaleras, si había efectos especiales, si era en exteriores… Otros días, se presentaba a miembros o departamentos del equipo y se explicaba su trabajo. Todo ello intentando ser muy cercanos con los seguidores.

Y tú Mar, ¿cómo vivías los días de producción de esta película? 
MM: La jornada de rodaje (menos los nocturnos) empezaba a las 7.00 h de la mañana, pero era a las 6.25 h cuando recogía a Paula, la actriz principal, e íbamos a la localización. Rodábamos durante todo el día hasta las 18 h de la tarde. 

Una jornada intensa, ¿no?
MM: Sí, los días eran muy intensos, y conforme pasaban las semanas, estábamos más cansados, pero el equipo humano era increíble y entre todos se hacía todo más llevadero. 

¿Cómo ha sido la experiencia tras las cámaras?
MM: He aprendido millones de cosas que no sabía y que no se enseñan en la carrera, tanto a nivel profesional como personal. 

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de trabajar en la producción de esta película? 
MM: Sobre todo, las cosas que se tienen que prever antes de empezar a rodar. Cosas en las que quizás no piensas a priori, pero que sin ellas, sería imposible hacer el rodaje. Y también el tiempo que hay que tomarse para preparar bien un plano, tanto a nivel de cámara como de iluminación.

En un futuro, ¿con quién os gustaría trabajar?
MM: A mí con Pedro Almodóvar.
CF: No hay nadie en concreto con quien quiera trabajar. Lo que sí que me gustaría es entrar en proyectos en los que crea y que me apasionen.

Y por último, ¿qué diríais que aporta un proyecto como Cuerdas a la sociedad?
CF: Como he comentado antes, Cuerdas tiene una historia muy potente detrás. Elena se encuentra con muchos obstáculos durante la película. Creo que podemos empatizar mucho con ella porque cuanto más tiempo pasa, más cosas descubre sobre sí misma. En cierta manera eso es lo que nos pasa a todos a lo largo de nuestras vidas. 
MM: Es una especie de lección de vida, de supervivencia. Es un thriller, con un personaje con problemas llevados al extremo, pero con el que cualquier espectadora se puede identificar en mayor o menor medida. Es una película que habla de superarse y de luchar hasta el final por lo que uno quiere, y pienso que historias como esta aportan mucho a la sociedad.