El secretario general de Defensa: “El terrorismo vive en la globalización como pez en el agua”

26/02/16
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El pasado día 25 de febrero visitó UIC Barcelona el secretario general de Política de Defensa,  el Sr. Alejandro Alvargonzález San Martín, en el marco de una sesión del ciclo de conferencias de formación continua de la Facultad de Derecho. Alvargonzález expuso a grandes rasgos los peligros a que la comunidad internacional se ve expuesta y cómo la política nacional de Defensa de los estados y, en concreto de España, les hacen frente.

El secretario general de Defensa: “El terrorismo vive en la globalización como pez en el agua”

Con la globalización se ha producido un cambio de era equiparable al que hubo con el paso de la Edad Media a la Moderna, empezó explicando el secretario. Han desaparecido los territorios estancos, los sistemas de valores pierden su homogeneidad interna y las migraciones masivas devienen imposibles de controlar. Las comunicaciones son inmediatas y accesibles al mismo tiempo desde prácticamente cualquier punto del planeta. Las nuevas tecnologías mejoran la calidad de vida, aceleran la economía y permiten unos crecimientos en la riqueza sin parangón. Aun así, más de la mitad del planeta vive con menos de 3 dólares al día.

En este entorno,  las amenazas a que nuestra política nacional de Defensa debe responder han cambiado y, a día de hoy, la mayor amenaza es el terrorismo y, en concreto, el terrorismo yihadista.

“El terrorismo vive en la globalización como pez en el agua”, declaró el alto funcionario, diplomático de carrera,  y ejemplificó que: “El terrorismo transmite mensajes cifrados mediante potente tecnología al alcance de cualquiera, transfiere fondos de una célula a otra con un clic, contrata anónimamente a abogados en Londres para cobrar el rescate de un barco secuestrado en Somalia, u obtiene abundantes beneficios de la venta de fármacos falsos por internet. Daesh, Boko Haram y las distintas células de Al Qaeda controlan las rutas de tráfico de armas y personas que pasan por Mali, Níger, Chad, Burkina Faso, Camerún y el cuerno de África. Libia y Argelia, además se han convertido en sus bastiones y sus reservas de armas –armas químicas– y están cada vez más próximos a caer bajo su control”.

En África y en Oriente la guerra ha empezado entre chiíes y suníes. Los suníes exiliados de Irak tras la caída de Sadam, armados e instruidos en la guerra fueron acogidos por Daesh y encabezan sus campañas militares. En Siria, Al Asad, suní, lucha contra la resistencia, chií, apoyado por Rusia y, supuestamente, por Daesh  y Arabia Saudí e Irán se encuentran inmersos en una escalada armamentística que, en conjunto, suma unas inversiones de 110.000 millones de dólares.

En el marco actual, se preguntaba el secretario, “¿Cabe alguna duda de que la política nacional de Defensa es más necesaria que nunca?”. Además, dijo, ya ningún estado puede luchar solo contra la amenaza, ni siquiera los Estados Unidos. Organismos supranacionales como la ECDE, la ONU o la criticadísima OTAN son más necesarios que nunca: “Nos apoyamos en amigos y vecinos e incluso en otros países lejanos o adversarios contra la actual amenaza común”.

“Hablar sobre defensa en el resto de Europa es como un ideario”, afirmó. “Defendemos nuestro modo de vida y, en definitiva, nuestra libertad”. Alvargonzález apunta que la amenaza actual no nos quiere conquistar, ni siquiera convertir: “El yihadismo se propone, simplemente, destruirnos”. En España, se quejó, hablar de defensa se percibe más bien como un atrevimiento. Dijo que se percibe a las Fuerzas Armadas, la Inteligencia o la Seguridad como “elementos al servicio de intereses políticos que tratan de esconder quién sabe qué pero  la realidad es que la amenaza existe y debemos estar preparados para afrontarla”. Remarcó que la potencia militar, y la industria que la sustenta, tienen una función disuasoria. “Debemos estar preparados para adelantarnos a la llegada de la amenaza, desplazarnos rápidamente a su origen y ser capaces de destruirla y no solo eso, debemos también estar dispuestos a hacerlo si es necesario, siendo conscientes del porqué”.