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La exposición “Aprendiendo de Gaudí en el siglo XXI” exhibe maquetas inéditas del arquitecto realizadas con impresión 3D
La jornada de inauguración de la exposición organizada por la dirección del máster en Arquitectura Biodigital de UIC Barcelona School of Architecture ha puesto de relieve el legado histórico, cultural e incluso musical de Antoni Gaudí, con expertos en la figura del arquitecto catalán
El 10 de junio de 2026 se conmemora el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto modernista catalán más importante de los últimos siglos y uno de los genios más relevantes a nivel internacional. UIC Barcelona ha querido rendir homenaje a su figura con una exposición titulada “Aprendiendo de Gaudí en el siglo XXI”, una iniciativa liderada por el profesor Alberto T. Estévez, arquitecto con un profundo conocimiento de Gaudí, en el marco del evento “Barcelona: capital mundial de la arquitectura”.
Durante la inauguración de la exposición, celebrada el 3 de junio en el Salón de Grados, Estévez estuvo acompañado por el director de la Cátedra Gaudí de la UPC, Galdric Santana, y por el arquitecto y experto en inteligencia artificial aplicada a la arquitectura Pablo Lorenzo-Eiroa, en una mesa redonda en la que se profundizó en el legado de Antoni Gaudí.
Pablo Lorenzo-Eiroa abrió el debate con una pregunta: “Parece que cada vez descubrimos algo nuevo sobre Gaudí: ¿por qué es un fantasma para la academia?”. A partir de esta hipótesis, Galdric Santana ofreció su punto de vista como experto: “En Europa y América, dejando al margen el mundo oriental, se le incluye en todos los programas de grado, incluso en asignaturas troncales de geometría y construcción, mientras que aquí no. Está completamente denostado. Lo recordamos en los libros de historia del arte”, explicó.
Santana profundizó en esta afirmación: “Solo ahora, gracias al interés por el estudio de la arquitectura paramétrica y a la preocupación global por la sostenibilidad, estamos volviendo a estudiar a Gaudí; o por el interés en la forma adaptada, de la que él ya hablaba hace más de cien años”, reiteró.
Antoni Gaudí y la música
Galdric Santana es el comisario del Año Gaudí, que se conmemora en 2026. El profesional compartió con los asistentes los primeros prototipos de las campanas de la Sagrada Familia, que se convertirán en un elemento central de la basílica. “A Gaudí se le puede considerar un campanólogo; de hecho, una figura digna de estudio únicamente en este campo”, afirmó. El director de la Cátedra Gaudí profundizó en el diseño de las campanas tubulares ideadas por el arquitecto, que aún hoy continúan construyéndose.
“Inicialmente, los prototipos planteaban un problema, y es que los tonos que quería reproducir se distorsionaban con la distancia”, explicó. Tras perfeccionar el diseño, las campanas de Gaudí emitirán los sonidos de las 84 teclas de un órgano y podrán escucharse en Barcelona tal y como deseaba el arquitecto.
La lámpara desaparecida de Gaudí y la impresión 3D

Otro de los atractivos de la jornada fue la presentación de una lámpara elaborada mediante tecnología de impresión 3D a partir de un boceto de Antoni Gaudí de hace cien años, recuperado por la Cátedra Gaudí. La lámpara, según indica el dibujo del arquitecto, estaba destinada a la cripta de la Sagrada Familia y forma parte de las últimas obras de Gaudí, probablemente correspondientes al periodo 1925-1926.
La exposición liderada por el profesor Alberto T. Estévez exhibió también otras maquetas de Antoni Gaudí que nunca llegaron a materializarse, como la Casa Graner, una obra inacabada proyectada para el pintor Lluís Graner, o el Puente de Pomaret, un proyecto previsto para la calle Immaculada, justo donde hoy se encuentra el Campus Barcelona de la Universitat Internacional de Catalunya, entonces denominado calle de Santa Eulàlia.
Estas maquetas han sido desarrolladas desde el máster en Arquitectura Biodigital que dirige Alberto T. Estévez. Pablo Lorenzo-Eiroa destacó el carácter único de este programa de máster, al incorporar como ningún otro los conceptos de biodigitalidad y el legado de Gaudí. “Cuando concebimos esta escuela en 1996, analizamos la oferta existente y quisimos ofrecer un programa que ningún otro centro impartiera. Como Gaudí el día de su muerte, nosotros también queremos dejar huella”, concluyó.