16/12/2025

‘La obesidad es una pandemia silenciosa y un reto de salud global’, afirma Rosalía Rodríguez

La catedrática del Departamento de Ciencias Biomédicas e investigadora principal del grupo NeuroNanoMet ha publicado un artículo en “The Conversation” donde destaca el importante papel del cerebro en los mecanismos moleculares y celulares que inducen a la obesidad y a otras patologías metabólicas

“Más de mil millones de personas en el mundo padecen obesidad, una pandemia silenciosa cuyo desarrollo y tratamiento sabemos hoy en día que no es igual en hombres y mujeres”, explica la Dra. Rosalía Rodríguez. Como describe en el artículo titulado “Por qué la obesidad es, ante todo, una enfermedad del cerebro”, mientras la sociedad está repleta de factores externos que pueden conducir al sobrepeso u obesidad, el cerebro humano sigue funcionando con reglas ancestrales que dificultan mantener la pérdida de peso. Por este motivo, la investigación y la medicina están experimentado una transformación de los tratamientos para dar paso a nuevas terapias dirigidas directamente al cerebro.

La obesidad y el sobrepeso suelen describirse como un exceso de grasa o un problema metabólico, pero su origen profundo reside en el sistema nervioso central, especialmente en el hipotálamo, la región que actúa como un “termostato energético”. Dado que nuestros antepasados más lejanos vivían en situación de escasez, donde la actividad física era imprescindible para sobrevivir, el cerebro humano desarrolló mecanismos muy eficaces para defender la masa grasa. Sin embargo, esa situación ha cambiado por completo en la sociedad actual, donde el estilo de vida sedentario, el estrés y la falta de sueño conviven con alimentos ultraprocesados y dietas hipercalóricas, y provocan un desajuste entre la biología y el ritmo de vida.

Como explica la Dra. Rodríguez, estos factores externos provocan la inflamación del hipotálamo, alterando la actividad de las neuronas que regulan el hambre y la saciedad. Una dieta equilibrada y hacer ejercicio puede ayudar a controlar y revertir la obesidad, pero en otros casos, las personas muestran un “freno hipotalámico” menos eficaz y acumulan peso con más facilidad. La diferencia entre un caso y el otro se encuentra en el cerebro. “En las investigaciones desarrolladas por nuestro grupo hemos observado también que la regulación del peso no es igual en hombres y mujeres, debido a diferencias hormonales y a respuestas neuroinmunitarias”, destaca la Dra. Rodríguez. “Esto nos lleva a integrar esta perspectiva de género en la investigación para avanzar hacia tratamientos más precisos y efectivos”.

El papel clave del cerebro y el hipotálamo en la obesidad plantean un desafío en la investigación: desarrollar terapias que actúen directamente sobre estos, con mayor precisión y menos efectos sistémicos. “Aquí es donde la nanomedicina dirigida al cerebro abre un nuevo horizonte. En nuestro grupo desarrollamos nanoplataformas capaces de transportar fármacos de forma selectiva al cerebro. Estas tecnologías representan una vía para tratar la obesidad desde su origen cerebral, con intervenciones más personalizadas y sostenibles”, argumenta la investigadora.

En definitiva, la Dra. Rosalía Rodríguez muestra en el artículo publicado en “The Conversation” que la obesidad debe entenderse como una enfermedad compleja con raíces cerebrales, donde la evolución biológica de las personas y el estilo de vida moderno tienen una gran influencia. Este enfoque implica que las soluciones para combatir la obesidad deben ir más allá de las dietas y el ejercicio, y deben incorporar terapias y tratamientos diseñados específicamente para modificar las señales cerebrales que regulan el peso

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