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El I Seminario Científico Internacional, organizado por el Campus de la Experiencia, reflexiona sobre la nueva longevidad como reto y oportunidad
Diversas federaciones internacionales de programas universitarios para séniors se reúnen para abordar los nuevos retos sociales y educativos de una generación cada vez más preparada y activa
Del 23 al 25 de octubre, el Castillo de Calonge (Girona) acogió el I Seminario Científico Internacional “La nueva longevidad: reto y oportunidad”, organizado por el Campus de la Experiencia con el patrocinio del Ayuntamiento de Calonge i Sant Antoni.
El acto de apertura institucional contó con la presencia del Dr. Eduardo Mirpuri, vicerrector de Relaciones Internacionales de UIC Barcelona, quien destacó que iniciativas como este seminario reflejan el compromiso de la Universidad con la sociedad y su vocación de ser una universidad global, abierta y conectada con el mundo. El encuentro reunió a representantes de las principales federaciones universitarias para personas mayores —AIUTA, EFOS, AEPUM y la red AFU (Age Friendly Universities Global Network)—, así como al director científico del Programa de Personas Mayores de la Fundación ‘la Caixa’, Javier Yanguas, y al exvicepresidente de la Comisión Europea (2019–2024) Margaritis Schinás.

Durante tres días, especialistas de universidades europeas, americanas y africanas debatieron sobre cómo dar respuesta a la nueva longevidad, un fenómeno marcado por la llegada de los baby boomers a la edad de jubilación, una generación más preparada y con nuevas expectativas vitales. Según Yanguas, “las personas nacidas entre 1957 y 1973 son las protagonistas de esta nueva etapa vital, que se prolongará dos o tres décadas más que la de sus predecesores”. En este sentido, subrayó que “el fomento del autocuidado o del envejecimiento activo no es suficiente: es necesario promover espacios de interacción y crecimiento personal”.
El seminario articuló sus sesiones en torno a cuatro líneas de trabajo destinadas a dar respuesta a los retos sociales y educativos del envejecimiento. Pilar Escuder Mollón, de la Universidad para Mayores (UJI) de Castellón, destacó la necesidad de “dotar de sentido y propósito esta etapa de la vida para alcanzar una visión positiva del envejecimiento”. En la misma línea, Carmen Romero (Bhital) apuntó que este bienestar “debe trabajarse desde los pensamientos, las emociones y los hábitos”, e insistió en la importancia de continuar fomentando el empoderamiento de las personas mayores y la gestión de la prejubilación.
La “prescripción social”, clave para el bienestar
Uno de los conceptos más destacados del encuentro fue la “prescripción social”, una práctica que complementa la prescripción médica y que ya se está aplicando con éxito en el mundo anglosajón. Christine O’Kelly, de AFU Ireland, explicó que “el bienestar crece cuando las personas tienen propósito y participan en la comunidad; las relaciones son la verdadera medicina de nuestro tiempo”. Este enfoque busca conectar a las personas con actividades comunitarias que mejoran el bienestar y el sentido vital, con las que se fomenta la autonomía y la conexión social.
Con una mirada europea, Margaritis Schinás puso énfasis en el papel de Europa como referente del bienestar social y defendió la necesidad de una voz conjunta entre académicos, políticos e instituciones para afrontar los cambios demográficos globales: “La voz unitaria de Europa debe incorporar también a las generaciones mayores y su potencial activo”.
El seminario también analizó el valor de los intercambios Erasmus+ entre estudiantes sénior, una iniciativa que favorece la cohesión cultural y la transmisión de valores compartidos a través de la formación continua.
Los programas universitarios para séniors, una herramienta contra la soledad
Los participantes coincidieron en el papel transformador de los programas universitarios para mayores, que contribuyen a reducir la soledad y a mantener el compromiso social. Según Marián Alesón, presidenta de la AEPUM y directora de la Universidad Permanente de Alicante, “es necesario abrir nuevos caminos para innovar y adaptarse a una generación de séniors más formados y activos”.
El seminario sirvió también para reforzar la red de colaboración entre universidades europeas e impulsar nuevos proyectos conjuntos de investigación, buenas prácticas y movilidad académica entre programas universitarios para personas mayores.
