- Más vistos
- Últimas visualizaciones
La Facultad de Ciencias Económicas y Sociales gradúa una nueva promoción preparada para liderar el futuro en tiempos de IA
La madrina Anna Gener reivindica la belleza como brújula vital y el decano Toni Mora destaca el valor del criterio humano ante el cambio de paradigma provocado por la inteligencia artificial
El pasado 29 de mayo, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de UIC Barcelona celebró el acto académico de graduación de la promoción 2025-2026 del grado y de los másteres en el Aula Magna del Campus Barcelona.
La ceremonia, dividida en dos actos, reunió a los estudiantes del grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE), así como de los diferentes programas de posgrado de la Facultad: el máster universitario en Dirección de Empresas y Sistemas de Producción, el máster universitario en Financiación del Emprendimiento, Capital Riesgo y Capital Privado máster de formación permanente en Cooperación, Desarrollo y Economía Social y el máster de formación permanente en IA for Business, Big Data y Analytics.
Buscar y crear belleza
La madrina de esta promoción ha sido Anna Gener Surrell, CEO de la consultora inmobiliaria Savills Barcelona, miembro del Consejo Asesor de UIC Barcelona y una de las mujeres más influyentes de Cataluña, según la revista Forbes. Durante su presentación en la graduación de los estudiantes de grado, la profesora Cristina Prats destacó que su trayectoria representa valores plenamente alineados con los de la Universidad, como el esfuerzo, la sensibilidad humanística, la excelencia y el compromiso con la sociedad.
En su lección magistral, Gener compartió con los graduados una reflexión personal basada en el principio que ha orientado su vida profesional y personal durante las últimas décadas: “Buscar la belleza y crear la belleza”. Recordando sus años de estudiante, explicó cómo esta idea se ha convertido en su brújula vital y animó a los nuevos graduados a incorporarla en su día a día.

La madrina invitó a los estudiantes a descubrir la belleza tanto en el entorno que les rodea como en las grandes obras artísticas, porque son una fuente privilegiada de conocimiento personal y de comprensión del mundo. “Buscad la belleza. Vivimos en una ciudad extraordinariamente hermosa que podéis disfrutar cada día y, también, fijaos en las grandes obras de arte. En ellas encontraréis reflejados vuestros miedos y anhelos, que os darán la clave para conoceros a vosotros mismos y el mundo donde vivís, un hecho imprescindible tanto para la persona como para el mundo laboral en el que entraréis a formar parte”.
Humanismo ante la IA
El decano de la Facultad, el Dr. Toni Mora, se dirigió a los alumnos elogiando a aquellos que entraron en la Universidad sin tener del todo claro su futuro, ya que esto “significa que vinisteis aquí a pensar y no solo a confirmar lo que ya sabíais".
Mora también reflexionó sobre los profundos cambios que la inteligencia artificial está introduciendo en el mundo de la empresa y la economía. “Ahora la IA hace el trabajo que antes hacían muchos de nuestros analistas jóvenes y eso asusta, y se entiende. Las máquinas son cada vez mejores haciendo todo lo que se puede hacer de manera manual, pero vuestro trabajo será aquel que requiera criterio, relación, integridad y decisión ante la incertidumbre. Este es el trabajo interesante y el que hemos tratado de prepararos para hacer”, señaló.
El decano también advirtió de la tendencia de confundir eficiencia con valor y alentó a los estudiantes a orientar su carrera hacia organizaciones capaces de generar un impacto positivo y sostenible. Como consejo final, los animó a priorizar el aprendizaje por encima de los cargos o el reconocimiento inmediato: “Elegid cada trabajo por lo que os enseña, no por el título que figura en la tarjeta: los ingresos ya vendrán y la reputación también. Paciencia”.
Reconocimiento al esfuerzo y mirada compartida hacia el futuro
Ambas ceremonias incluyeron la tradicional entrega de diplomas a los graduados y, en el caso del acto de graduación de los estudiantes de ADE, la concesión de los premios a los mejores trabajos de fin de grado. En esta edición, Elsa Ferreira recibió el Premio al Mejor Trabajo de Fin de Grado en la categoría de Investigación y Emprendimiento, mientras que Emma Soler fue distinguida con el Premio Cáritas al Compromiso Social.

Los estudiantes de grado también tomaron la palabra para compartir el balance de los años vividos en la Universidad. En representación de los alumnos de ADE, Isabel Monfort y Elsa Ferreira recordaron con humor los retos académicos de los primeros cursos —incluido ese examen de econometría que parecía imposible superar— y evocaron cómo, con el paso del tiempo, la Universidad dejó de ser simplemente un lugar donde estudiar para convertirse en el escenario de una etapa vital compartida.
Por su parte, Elena de Juan invitó a sus compañeros a detenerse un momento para mirar atrás y tomar conciencia de todo lo que han aprendido y vivido a lo largo de los días tras cuatro años.
En representación de los estudiantes de máster, Federico Dintrona, del máster universitario en Dirección de Empresas y Sistemas de Producción, puso en valor las experiencias compartidas, la convivencia entre estudiantes de procedencias diversas y la dimensión internacional que caracteriza a la Facultad. En este sentido, Xiashun LU, del máster universitario en Financiación del Emprendimiento: Capital Riesgo y Capital Privado, destacó que, a pesar de provenir de contextos culturales y geográficos muy diferentes, los estudiantes habían sabido conectar, cooperar y crecer juntos durante el curso.
Alba Gimeno, del máster de formación permanente en Cooperación, Desarrollo y Economía Social, animó a sus compañeros a convertirse en agentes de cambio y trabajar para construir un mundo mejor; y Miguel Ángel Revillas, del máster de formación permanente en IA for Business, Big Data y Analytics, aseguró que los graduados se marchaban de la Universidad con mucho más que un título: con herramientas, pensamiento crítico y la voluntad de utilizar sus conocimientos para generar un impacto positivo en su entorno.
Ambas graduaciones concluyeron con el tradicional canto del Gaudeamus Igitur y con la incorporación de los nuevos graduados en la comunidad Alumni UIC Barcelona, una red que les seguirá acompañando en su trayectoria personal y profesional.

