12/02/2026

La profesora María Fitó analiza el formato del videopódcast en el Día Mundial de la Radio

La Dra. María Fitó Carreras, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, ha sido nombrada recientemente miembro de la Academia de las Artes, las Ciencias y la Industria del Audio en Español, una asociación que nace con la voluntad de dar visibilidad y apoyo a pódcasts, audiolibros, ficción sonora y otros contenidos formativos del sector

María Fitó Carreras, experta en branded content en radio y podcasting, espera que la asociación vaya creciendo e incluya más representantes del sector. “Está abierta a cualquier persona vinculada con la industria. El mundo del pódcast todavía es muy joven y se está profesionalizando cada vez más”, afirma la investigadora.

Ante esta evolución del sector, María Fitó pone el foco en el fenómeno del videopódcast, un formato en auge en diferentes plataformas. “Durante décadas, la radio ha monopolizado el audio hablado hasta la llegada del podcasting, que ha evolucionado muy rápidamente. En los últimos años estamos viendo cómo muchos pódcasts incorporan una extensión en vídeo, que permite visualizar la puesta en escena de la narrativa sonora, tanto si se trata de pódcasts nativos como de programas de radio. ¿Por qué? Porque al incorporar imagen al audio se puede monetizar mejor el producto, se facilita su promoción en redes y resulta especialmente atractivo para la generación Z, una audiencia extremadamente visual”, explica la docente.

Tal y como argumenta en un reciente artículo publicado en La Vanguardia, según Fitó: “El videopódcast ha abierto una oportunidad de ingresos tanto para creadores de contenidos como para las propias plataformas”. Para Fitó, este escenario audiovisual “nos aleja del audio, ya que aporta información adicional que se pierde para el usuario que solo ha decidido escuchar el pódcast”. En defensa del formato sonoro, la investigadora destaca que “la magia del audio reside en la ausencia de imágenes, de modo que el oyente debe dibujar mentalmente todo aquello que escucha”. “Si se le facilita la información ya descodificada y se le ofrece una narrativa construida desde lo visual, no queda espacio para la imaginación”, razona.

“Este fenómeno responde a la cultura de la convergencia de medios anticipada por Henry Jenkins en 2006, quien afirmaba que, con los años, los formatos diluirían sus fronteras: las radios hacen vídeos, las televisiones hacen pódcasts, la prensa digital produce contenido audiovisual, etc.”, argumenta. La clave, para Fitó, no es el medio ni el formato, sino la narrativa. “Quedará a expensas de cada usuario en qué dispositivo querrá consumirla y de qué manera: viéndola, leyéndola o escuchándola”.

El regreso a las fórmulas clásicas

En el marco del Día Mundial de la Radio, el 13 de febrero, María Fitó pone sobre la mesa el hecho paradójico de que, al mismo tiempo que se innova en la industria, se vuelve a las fórmulas clásicas de la radio. “Los primeros programas de radio se hacían en teatros. Estamos regresando a la presencialidad, con videopódcasts que llenan salas con un público entregado, que paga por asistir a la grabación. Esta conexión con la audiencia que genera la proximidad del espectáculo en directo es muy difícil de conseguir a través de un vídeo”, explica. “Paradójicamente, después puedes consumir este espectáculo en formato pódcast o videopódcast”, reflexiona.

Voces almacenadas para la generación de contenidos

Ante la evolución del sector y el nacimiento de la Academia de la Radio como red de visibilidad y representación, la profesional del audio afirma que la aparición de la IA ha obligado a los locutores a “reinventarse”. “La IA se ha entrenado a un ritmo muy acelerado. Existen pódcasts en los que dos inteligencias artificiales mantienen una conversación y, si no eres experto, no lo notas. Esto resulta inquietante”, confiesa la profesional.

El oficio de locutor, entendido como los profesionales que ponen voz a un spot, una cuña de radio o un vídeo corporativo, se enfrenta a un futuro incierto ante las voces entrenadas con inteligencia artificial a partir de software generativo. “Muchos estudios de doblaje ya tienen voces almacenadas y el locutor cobra cada vez que se utiliza su voz derechos de autor. Aunque existe normativa para proteger al propietario de la voz frente a un uso indebido, puede ocurrir que se utilice sin permiso, algo que ya ha sucedido en alguna ocasión”, argumenta la profesora de UIC Barcelona.

En el marco de la evolución y el perfeccionamiento de la IA generativa, María Fitó confía en la capacidad de los profesionales para adaptarse a los avances tecnológicos. “Creo que, en un futuro, cuando la IA se apodere masivamente de la producción de contenidos audiovisuales, acabaremos valorando el producto craftmade, hecho a mano, y buscaremos aquello imperfecto creado por seres humanos”, concluye.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)