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UIC Barcelona presenta un método para diagnosticar la personalidad y mejorar las relaciones interpersonales alternativo al DISC
El modelo Alpha-Beta-Gamma, desarrollado por la Cátedra Dirección por Misiones y Gobierno Corporativo de UIC Barcelona, propone una herramienta práctica e intuitiva basada en la filosofía y la antropología para fomentar equipos cohesionados y relaciones más auténticas
¿Cómo pueden las personas entenderse mejor a sí mismas y a los demás en contextos laborales o personales? Bajo esta hipótesis, la Cátedra Dirección por Misiones y Gobierno Corporativo de UIC Barcelona, junto con la Fundación DPMC, ha desarrollado el modelo Alpha-Beta-Gamma: un nuevo método de diagnóstico de la personalidad que busca mejorar las relaciones interpersonales desde un enfoque práctico, sencillo y profundamente humano.
El método, diseñado por el profesor de UIC Barcelona Carlos Rey, parte de una base filosófico-antropológica y propone tres dimensiones clave de la personalidad: cabeza, corazón y manos, asociadas respectivamente al pensamiento lógico, la empatía emocional y la acción pragmática. A partir de la combinación de estas dimensiones, emergen tres perfiles: Alpha (cabeza-manos), Beta (cabeza-corazón) y Gamma (corazón-manos), cada uno con sus fortalezas y posibles limitaciones.
“El modelo Alpha-Beta-Gamma permite un diagnóstico intuitivo de la personalidad, facilita la autoconciencia y promueve relaciones auténticas, sin máscaras ni artificios”, explica Carlos Rey. El método se aplica a través de tres pasos: comprensión de las dimensiones, exploración introspectiva y posicionamiento en el triángulo de perfiles, lo que permite no solo autodiagnosticarse, sino también identificar el perfil de otras personas con las que se interactúa.
Uno de los grandes valores del modelo es su capacidad para detectar complementariedades entre perfiles diferentes: qué tiene cada uno para aportar al otro y qué comparten como base común. “Esto permite generar conexiones más profundas, resolver conflictos, mejorar la comunicación y fortalecer dinámicas de confianza en equipos y organizaciones”, destaca Carlos Rey.
A diferencia de otros modelos clásicos como MBTI o DISC, Alpha-Beta-Gamma se caracteriza por su simplicidad, aplicabilidad inmediata y lenguaje universal. Aunque cuenta con un número reducido de perfiles, lo que puede limitar el diagnóstico en ciertos contextos como la selección de personal, resulta especialmente útil para mejorar las dinámicas interpersonales en el día a día.