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Un estudio liderado por la Facultad de Ciencias de la Comunicación alerta sobre la escasa calidad de los contenidos de los ‘influencers’
El artículo “Alimentando el ego. La banalización de los contenidos de los influencers y su impacto en la identidad de los jóvenes. Estudios de caso en España y Chile”, de la vicedecana de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Núria Roca Trenchs; la profesora Ana María Castillo Hinojosa; y el decano de la Facultad, Pedro Sigaud Sellos, advierte sobre la tendencia de los influencers a publicar contenidos de escasa calidad en los medios sociales
El estudio, publicado en la revista especializada Revista Latina de Comunicación Social, consistió en un análisis de los contenidos publicados en los perfiles de los seis influencers más seguidos en España y los seis más seguidos en Chile (al ser dos países de habla hispana) en Instagram, YouTube y TikTok. En total, se recopilaron 439 publicaciones de estos doce creadores de contenido, entre los que se encuentran personajes populares como Aida Domènech, Fernanda Villalobos o el youtuber Rubén Doblas, “El Rubius”. Estas publicaciones se clasificaron en 19 categorías que recogen los temas identificados durante el análisis.
La mayoría de los creadores de contenido analizados exponen su vida personal y seguidamente publicaciones relacionadas con la imagen, el culto al cuerpo y los viajes. Según el estudio, los influencers analizados comparten en menor medida temas relacionados con la solidaridad y la salud mental. Los autores del artículo argumentan que “los contenidos relacionados con labores sociales, cuando provienen de cuentas que no se dedican abiertamente a ello, pueden propiciar que los influencers sean percibidos como personas comprometidas socialmente o, por el contrario, como personas que solo buscan aumentar su visibilidad”.
La investigación muestra la escasa calidad de los contenidos publicados por los creadores de contenido objeto del estudio. Los autores afirman que “estos contenidos muestran, en muchos casos, una tendencia a la banalización. Esto puede influir en la construcción de la identidad de los jóvenes, ya que estos contenidos pueden fomentar un modelo de referencia superficial e individualista”.
De hecho, el estudio destaca el rol de los influencers como líderes de opinión entre el público joven: “Los influencers, como figuras públicas de gran impacto, pueden potenciar un modelo aspiracional y superficial si no ofrecen contenidos de calidad. Esto puede llevar a los jóvenes a valorar más la exhibición personal que el contenido informativo o educativo, y afectar su percepción del éxito y la realización personal”, explican los autores.
El estudio advierte que las publicaciones analizadas no ofrecen calidad informativa, formativa ni de entretenimiento (creatividad, originalidad o profesionalidad). En este sentido, los expertos recuerdan que los medios sociales tienen un gran potencial “si se utilizan estrategias creativas que combinen rigor informativo con formatos dinámicos, como el humor, que pueden hacer que los contenidos formativos sean más atractivos para el público joven”, mayoritario en las plataformas digitales. El artículo, sin embargo, constata la “percepción subjetiva” actual para evaluar la calidad de los contenidos y la dificultad de medir esta variable, motivo por el cual sería necesario delimitar, en el ámbito de los medios sociales, qué se entiende por calidad.
Finalmente, el estudio alerta sobre los posibles problemas de gobernabilidad en sociedades donde predomine el individualismo. Los investigadores de UIC Barcelona expresan que “la falta de solidaridad y empatía puede reducir el apoyo ciudadano a iniciativas que busquen el bien común” y añaden que “una sociedad centrada en el individualismo puede ser más susceptible a la desinformación y la manipulación”, motivo por el cual consideran “crucial” la promoción de valores colectivos y una cultura de la participación para garantizar una gobernabilidad inclusiva. Además, remarcan la necesidad de reforzar la formación en alfabetización mediática e informacional entre el público joven, que es el principal usuario de los medios sociales.