17/12/2025

Dos maestras de una escuela de alta complejidad comparten su experiencia en el aula de acogida

¿Cuál es la realidad del aula de acogida? Las maestras Rosa Ruiz Borralleras y Eulàlia Álvarez Garcia, de la escuela Bellavista-Joan Camps i Giró de Les Franqueses del Vallès, impartieron una conferencia en la Facultad de Ciencias de la Educación de UIC Barcelona para profundizar en este recurso educativo

La principal finalidad del aula de acogida en el sistema educativo catalán es ofrecer una atención inmediata y adecuada al alumnado recién llegado, fundamentalmente para el aprendizaje de la lengua catalana. Rosa Ruiz Borralleras, directora de la escuela Bellavista-Joan Camps i Giró, y Eulàlia Álvarez Garcia, tutora del aula de acogida, insistieron en que se trata de una medida adicional, es decir, temporal, a pesar de su importancia y necesidad en los centros educativos. El aula de acogida se define, por tanto, como un entorno de trabajo abierto que se integra dentro del centro educativo para lograr la progresiva incorporación del alumnado al aula ordinaria, poniendo énfasis en los aspectos emocionales del proceso de acogida.

La charla de Eulàlia Álvarez y Rosa Ruiz tuvo lugar en el marco de la asignatura de Didáctica de las Lenguas y la Literatura, que se imparte en el primer curso del grado en Educación Primaria, de la mano de las profesoras Maria Pujol y Carla Vidal. La inmersión lingüística y el plurilingüismo son cuestiones esenciales del temario, y desde la Facultad se invitó a las ponentes a compartir su experiencia real con el estudiantado.

“Siguiendo el modelo de escuela inclusiva, nuestro centro apuesta por no tener asignado un único espacio físico como aula de acogida: el alumnado es atendido prioritariamente en las aulas ordinarias”. Es, por tanto, “una responsabilidad compartida de todo el claustro su buen funcionamiento”, destacaron las maestras. En el caso de la escuela Bellavista-Joan Camps i Giró, Eulàlia Álvarez es la persona asignada como tutora del aula de acogida, pero desde el equipo directivo se trabaja la “sensibilización” de todo el personal docente, ya que “una persona no llega a todo el alumnado”, detallaron.

Escuela de máxima complejidad

La escuela Bellavista-Joan Camps i Giró, de Les Franqueses del Vallès, es un centro catalogado de máxima complejidad y concentra un porcentaje elevado de alumnado con necesidades educativas. Cerca del 70 % de los niños —o de sus familias— son de origen extranjero, aunque la mayoría tienen la nacionalidad española. A pesar de la voluntad de aplicar el Decreto de Admisiones del Departamento, la realidad es que el municipio de Les Franqueses presenta una notable segregación territorial, lo que concentra a la población migrante en el núcleo de Bellavista. Actualmente, el municipio dispone de cinco escuelas de educación infantil y primaria.

Las maestras admiten que no siempre se consigue que el alumnado del centro, y especialmente el recién llegado, se comunique durante toda la jornada en catalán. “Nos damos cuenta de que entre ellos hablan castellano, por ejemplo, durante el recreo, a pesar de que puedan entender el catalán. Tampoco lo hablan la mayoría de las familias. Una situación habitual es que el padre y la madre acudan en el momento de la inscripción en la escuela, pero después solo es la madre quien se encarga de la escolarización de los hijos y de asistir a las reuniones”, afirman. “Es difícil que las familias participen en la escuela cuando no dominan el idioma; a menudo nos comunicamos a través de alguna amiga suya, o con la ayuda del propio niño o niña, que traduce lo que decimos a la madre, o mediante un servicio de traducción”, explican las maestras. En el año 2022 en el centro se hablaban 32 lenguas diferentes. “Conviven muchos dialectos distintos según su región de origen”, señalaron.

El aula de acogida también apoya al alumnado en el ámbito de la educación emocional. “Nos encontramos con alumnos que no han desayunado, han dormido poco o no tienen ningún control parental y, por tanto, esto dificulta la atención, la concentración y la motivación para aprender”, explicaron las docentes. El aula de acogida debe promover una incorporación abierta, es decir, en cualquier momento del curso escolar; flexible y adaptada a las necesidades individuales, y dinámica, como parte de la acción pedagógica del centro.

Revisión de los modelos de evaluación

Las profesionales subrayaron que los modelos de evaluación del Departamento de Educación y Formación Profesional deberían ser revisados. “Son instrumentos útiles que a menudo permiten elaborar estadísticas, pero fueron concebidos hace tiempo y es necesario actualizarlos para que se adapten mejor a la realidad actual de las aulas”, destacaron. A pesar de las dificultades con las que se encuentra el profesorado en la actualidad, insistieron en que las familias “valoran mucho” el trabajo que se realiza desde las escuelas: “Nuestras familias son muy agradecidas y aprecian profundamente la educación que reciben sus hijos, ya que les ofrece oportunidades en la vida que quizá ellas mismas no han tenido”.

El proyecto educativo del centro valora la multiculturalidad como una oportunidad y atiende a la diversidad para garantizar la igualdad de oportunidades del alumnado y evitar cualquier tipo de marginación o exclusión.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)