15/05/2026

Foros 2026 cierra su ciclo reflexionando sobre la arquitectura local y resiliencia

El pasado 29 de abril, UIC Barcelona School of Architecture acogió la última sesión del ciclo Foros 2026, centrada en las arquitecturas locales. La jornada contó con la participación del arquitecto Joan Casals, de Ágora Arquitectura, y el arquitecto y alumni Francesc Buixeda, de BxD Arquitectura, en una conversación sobre cómo la práctica arquitectónica puede nacer de la observación del entorno más cercano, la reutilización de recursos y la capacidad de convertir las limitaciones en oportunidades de proyecto

A partir de sus trayectorias profesionales y de varias de sus obras construidas, ambos arquitectos reflexionaron sobre una manera de entender la arquitectura muy vinculada al lugar, a la realidad económica y social, así como a las condiciones materiales propias de cada intervención.

Apropiación, memoria y transformación de lo cotidiano

En primer lugar, Casals (Alumni 2005) abrió la sesión planteando una reflexión sobre el significado de lo local, entendido como una “forma de apropiación de aquello que nos rodea: las costumbres, la memoria y los espacios cotidianos”. A partir de referencias teóricas y proyectos desarrollados por el estudio Ágora Arquitectura, defendió una manera de hacer arquitectura capaz de intervenir sobre lo existente mediante “el mínimo gesto posible”, aprovechando los recursos disponibles y generando nuevas formas de habitar.

A lo largo de su intervención, mostró cómo pequeñas operaciones sobre patios, viviendas o estructuras preexistentes pueden mejorar las condiciones ambientales, introducir nuevas dinámicas comunitarias y establecer relaciones más ricas entre interior y exterior. Casals también puso en valor el trabajo con sistemas de bajo coste, elementos prefabricados y materiales reutilizados, siempre desde una lectura atenta del contexto. “Se trata de observar lo que nos rodea y entender cómo, con los recursos disponibles, podemos generar nuevas oportunidades”, señaló durante su intervención.

Entre los proyectos que presentó destacaron las intervenciones en viviendas de pequeñas dimensiones, rehabilitaciones y equipamientos planteados desde estrategias de adaptación y reutilización, así como las propuestas que incorporan soluciones pasivas y sistemas constructivos industrializados para responder de manera eficiente a las condiciones climáticas y económicas de cada lugar.

La arquitectura como aprendizaje y experiencia vital

Por su parte, Francesc Buixeda (Alumni 2006)  articuló su intervención a partir de su propia trayectoria profesional, explicando cómo sus inicios en la ingeniería marcaron su manera de entender la arquitectura. Esta formación técnica le permitió comprender el edificio como un sistema integral, en el que estructura, construcción e instalaciones responden a una misma lógica proyectual.

Buixeda repasó su evolución profesional a través de distintas etapas marcadas por el aprendizaje, la crisis económica y el emprendimiento. Durante la sesión insistió en la importancia de convertir las limitaciones en herramientas de proyecto: “Cuando haces del problema del cliente un argumento del proyecto, puedes llegar más lejos”, afirmó.

La crisis de 2008 tuvo un papel relevante en su relato ya que, según explicó, aquel contexto le llevó a desarrollar una práctica basada en proyectos de pequeña escala, ajustados económicamente y construidos desde la eficiencia y la optimización de recursos. “Soy arquitecto de formación y empresario por obligación”, señaló, reivindicando la capacidad de adaptación como una condición esencial para ejercer la profesión.

A través de viviendas unifamiliares, promociones residenciales y equipamientos educativos, Buixeda mostró una arquitectura en la que la estructura, la materialidad y la estrategia espacial trabajan de manera conjunta. También destacó el papel de la industrialización y la prefabricación a la hora de reducir tiempos y costes de construcción, especialmente en proyectos públicos y educativos.

El debate: construir desde la dificultad

La sesión concluyó con un debate en el que se compartieron distintas reflexiones sobre cómo las dificultades económicas, los condicionantes del lugar y los conflictos programáticos pueden convertirse en motores del proyecto arquitectónico.

Los participantes coincidieron en señalar que muchas de las arquitecturas más interesantes surgen precisamente de contextos complejos y de la necesidad de trabajar con recursos limitados. En este sentido, se defendió una arquitectura más resiliente, capaz de dar respuesta concreta a cada situación.

Durante la conversación se destacó que el proyecto arquitectónico nace, muchas veces, de un conflicto inicial: “Cuando aparece un problema y consigues transformarlo, es cuando la arquitectura evoluciona”, se señaló en el cierre del debate.

Con esta última sesión, Foros 2026 cierra un ciclo de encuentros que, a lo largo de cuatro jornadas temáticas, dedicadas a la arquitectura internacional, el emprendimiento digital, los métodos colaborativos y la arquitectura local, ha acercado a los estudiantes distintas maneras contemporáneas de ejercer la arquitectura a través de experiencias profesionales vinculadas a la práctica, la innovación, la investigación y el compromiso con el entorno.

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