09/07/2026

La Facultad de Humanidades gradúa una nueva promoción preparada para afrontar los retos del futuro de la sociedad desde la cultura y el pensamiento crítico

La madrina Sara Puig Alsina reivindica el valor de las Humanidades para comprender a las personas y anima a los graduados a explorar nuevos caminos sin dejar nunca de aprender

La Facultad de Humanidades de UIC Barcelona celebró el pasado 2 de julio el acto académico de graduación de los estudiantes del grado en Humanidades y Estudios Culturales, del máster en Gestión Cultural y del posgrado en Análisis, Documentación, Expertise y Tasación de Obras de Arte en el Aula Magna del Campus Barcelona.

La ceremonia reunió a estudiantes, familias y profesorado para conmemorar el final de una etapa académica marcada por el pensamiento crítico, la cultura y el compromiso con la sociedad. El acto estuvo presidido por la decana de la Facultad, la Dra. Laura Gandolfi, y contó con la participación de la madrina de la promoción, Sara Puig Alsina, presidenta de la Fundación Joan Miró y miembro del Consejo Asesor Universitario.

La cultura ante los retos del presente

La primera intervención institucional corrió a cargo de Christoph Pasour, director del máster en Gestión Cultural, que este año celebró su 25.º aniversario, quien reflexionó sobre el papel de los futuros gestores culturales en un contexto de profundas transformaciones sociales y tecnológicas. Pasour recordó que la cultura no puede desvincularse de la realidad que la rodea y que la irrupción de la inteligencia artificial obliga al sector a reivindicar aquello que es genuinamente humano.

“Los gestores culturales no somos meros administradores. Somos cocreadores. La gestión cultural es una fuerza que da forma a la cultura”, afirmó. En este sentido, animó a los estudiantes a asumir la responsabilidad que conlleva su profesión: “Sois vosotros quienes hacéis posible que la cultura alcance todo su potencial. Por tanto, cada uno de vosotros tiene en sus manos una parte del futuro de la cultura. Haced algo con ella”.

Comprender a las personas para transformar el mundo

La madrina de la promoción, Sara Puig Alsina, centró su lección magistral en la importancia de seguir la propia vocación y en el valor de las Humanidades en la sociedad actual. Recordando sus inicios universitarios, explicó cómo descubrió que su verdadero camino era la Historia del Arte después de haber comenzado los estudios de Derecho.

“A veces necesitamos equivocarnos, probar caminos diferentes y atrevernos a cambiar de dirección para encontrar aquello que realmente nos mueve. No fue una decisión sencilla. Cambiar de rumbo nunca lo es, pero fue una de las decisiones más acertadas de mi vida”, afirmó.

Puig también destacó que la universidad es solo el punto de partida de un aprendizaje continuo: “La formación universitaria es esencial, pero el aprendizaje nunca termina. Cada proyecto, cada persona que conocemos y cada experiencia siguen enseñándonos algo nuevo”.

Durante su intervención reivindicó la vigencia de las Humanidades ante los grandes retos del presente. “Las Humanidades nos enseñan a comprender a las personas; y comprender a las personas seguirá siendo imprescindible en cualquier profesión y en cualquier sociedad. Nos enseñan a abrir nuestra mente y amplían nuestra visión”.

Como mensaje final, inspirándose en la figura de Joan Miró, animó a los graduados a afrontar el futuro con confianza: “Atreveos a explorar, innovar y asumir riesgos, a ser valientes con la responsabilidad y los temores que ello conlleva”. Asimismo, les recordó que el mundo “necesita nuevos profesionales, pero también necesita personas honestas, generosas, comprometidas y capaces de actuar con sentido ético. Personas que aporten talento, pero también humanidad”.

Una etapa marcada por el crecimiento compartido

Tras la entrega de diplomas a los estudiantes del grado, del máster y del posgrado, los representantes de los alumnos compartieron algunas reflexiones sobre los años vividos en la Facultad.

En representación de los estudiantes del grado en Humanidades, Núria Ferrer y Marta Pursals aseguraron que terminaban sus estudios “con más dudas que certezas”, pero que “quizá ahí reside el verdadero aprendizaje”. También reivindicaron el sentido de los estudios humanísticos afirmando que “quien elige estudiar Humanidades lo hace por una razón profundamente humana: querer ser feliz, querer comprender, querer buscar sentido, querer mirar el mundo con otros ojos”.

Los representantes del máster universitario en Gestión Cultural, Nicolas Ticchi, Lina Barrera, Maria Agius y Juliette Djemani, pusieron en valor la dimensión internacional del programa y los vínculos creados a lo largo del curso. En este sentido, recordaron que “la cultura no es un lujo, sino el tejido conectivo que sostiene las sociedades, las regiones y las generaciones” y defendieron que, ante los avances tecnológicos, “no debemos dejar de lado las interacciones humanas ni los vínculos que hemos creado”. Por su parte, Roger Pérez, en representación de los estudiantes del posgrado en Análisis, Documentación, Expertise y Tasación de Obras de Arte, destacó el carácter práctico del programa y recordó una de las frases que más les había marcado durante el curso: “En nuestro oficio, lo más importante es pasar del anonimato a la autoría”.

Las Humanidades, indispensables para el futuro

La ceremonia finalizó con el discurso de clausura de la decana Laura Gandolfi, quien invitó a los graduados a reflexionar sobre una pregunta que, según recordó citando al Santo Padre, sigue siendo “la cuestión decisiva de nuestro tiempo”: “¿Qué significa ser verdaderamente humano?”.

La decana reivindicó el papel de las Humanidades en una época marcada por la velocidad y la complejidad, recordando que “no todo lo valioso puede medirse” y que disciplinas como la filosofía, la historia o el arte siguen siendo esenciales porque preservan “la belleza, la memoria, el amor, la verdad y la esperanza”.

Dirigiéndose a los nuevos graduados, les recordó que la formación recibida en la Facultad les había proporcionado “la capacidad de pensar, de escuchar, de discernir y de actuar con responsabilidad” y los animó a ponerla al servicio de la sociedad. “El mundo necesita conocimiento, necesita innovación, necesita progreso, pero también necesita humanidad. Necesita personas capaces de reconocer la dignidad de los demás, personas capaces de construir puentes donde otros levantan muros, personas capaces de cuidar la memoria sin renunciar al futuro”, concluyó.

El acto finalizó con el tradicional canto del Gaudeamus Igitur y con la incorporación de los nuevos graduados a la comunidad Alumni UIC Barcelona, una red que seguirá acompañándolos en su trayectoria personal y profesional.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)