14/05/2026

La leyenda de Sant Jordi inspira el proyecto de arquitectura ganador del premio CRU(E) de la Diputación de Castellón

La alumna de quinto de arquitectura Olivia de Burgh ha sido la ganadora del Concurso Cerámico de Regeneración Urbana CRU(E), organizado por la Diputación de Castellón, tras presentar una propuesta de mejora urbana basada en la leyenda de Sant Jordi

“Una rosa para Sant Jordi”. Este es el título del proyecto ganador de la novena edición del certamen impulsado por la Diputación de Castellón, que distingue propuestas universitarias que apuestan por nuevos usos de espacios públicos. El proyecto premiado es obra de la estudiante australiana Olivia de Burgh, quien se ha inspirado en la leyenda de Sant Jordi para realizar, precisamente, un exhaustivo trabajo de mejora del municipio de Sant Jordi, en la provincia de Castellón.

Sant Jordi es un municipio de 1.400 habitantes en la comarca del Baix Maestrat, definido por la tranquilidad rural y un paisaje de olivos característico de la provincia. La plaza de España es uno de los tres espacios cívicos del pueblo. Con una escultura central de un dragón, seis bancos de hormigón, ocho moreras y una pequeña zona de juegos infantiles, la tarea de los estudiantes de la Cátedra Cerámica de Barcelona consistía en transformar y mejorar la plaza, explorando soluciones constructivas formales y formatos innovadores.

La propuesta premiada de la estudiante de UIC Barcelona parte de la leyenda de Sant Jordi para replantear el espacio: “Los pétalos de la rosa se despliegan en la plaza, y resuelven suavemente la pronunciada topografía. Siguiendo la forma de la rosa, la plaza se vuelve permeable, con muros disueltos, lo que permite que las personas se muevan con libertad”, resume el proyecto. Del mismo modo que Sant Jordi mató al dragón, Olivia de Burgh plantea desplazar el dragón central y crear un playscape con montículos que recuerdan el lomo de la criatura mítica, ahora dormida bajo tierra.

“He querido mantener el simbolismo de Sant Jordi con un concepto cercano a la comunidad. Los vecinos y vecinas están muy conectados con Sant Jordi; no podía simplemente eliminar el dragón, por eso decidí mantenerlo de una manera metafórica, que invite a descubrirlo”, explica Olivia.

Además del vínculo histórico y cultural con el municipio, Olivia de Burgh ha introducido mejoras innovadoras y sostenibles: un pavimento cerámico permeable para evitar inundaciones propias de las grandes tormentas del territorio; una nueva disposición del arbolado para potenciar las sombras según la orientación solar; y piezas cerámicas diseñadas específicamente para la superficie del dragón, que invitan a escalar los pequeños montículos y crear un espacio de juego funcional.

En su quinto y último año en UIC Barcelona School of Architecture, la estudiante de Sídney pone en valor la oportunidad brindada por participar en certámenes como este: “No es lo mismo hacer un proyecto para Barcelona, donde habita una gran comunidad y gente internacional, que para un pequeño pueblo de España. Lo que más disfruto es hacer proyectos contextualizados con el territorio que dejan una huella positiva en la vida de las personas”, explica.

Olivia de Burgh

Cátedra Cerámica

La Cátedra Cerámica de UIC Barcelona, que lleva 22 años funcionando ininterrumpidamente gracias al patrocinio de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (ASCER), tiene como objetivo fomentar el vínculo entre estudiantes de Arquitectura y la industria. De esta manera, los futuros arquitectos pueden orientar sus propuestas hacia el uso de la cerámica, innovando en nuevos formatos o desarrollando aplicaciones y prestaciones en formatos ya existentes.

El director de la Cátedra, el Dr. Vicenç Sarrablo, celebra la victoria de De Burgh: “Estamos muy orgullosos de seguir generando ilusión entre los alumnos y de que se nos siga reconociendo como una escuela con dominio de los materiales cerámicos”, concluye.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)