El Dr. Jesús María Izco apadrina la 6a promoción del grado en Bioingeniería y reivindica el valor de aprender de los errores
El director de Diversificación de Viscofan animó a los nuevos bioingenieros a afrontar la incertidumbre, confiar en el trabajo en equipo y poner la innovación al servicio de las personas
El Aula Magna de UIC Barcelona acogió el 25 de junio el solemne acto de graduación de la sexta promoción del grado en Bioingeniería, una ceremonia presidida por la directora del Departamento de Bioingeniería, la Dra. Begoña Bosch, y que reunió a estudiantes, familiares, profesorado y miembros de la comunidad universitaria para celebrar el cierre de una nueva etapa académica.
El acto comenzó con la intervención del subdirector del Departamento de Bioingeniería, el Dr. Miguel Ángel Mateos, quien animó a los graduados a afrontar con ilusión la nueva etapa profesional: "Ahora es el momento de dejar atrás vuestra zona de confort".
A continuación, tomó la palabra el padrino de la promoción, el Dr. Jesús María Izco, director de Diversificación de Viscofan. Doctor en Farmacia, con una trayectoria que combina investigación, emprendimiento biotecnológico e industria, el Dr. Izco ha desarrollado su carrera en ámbitos como la tecnología de alimentos, la nanomedicina y el desarrollo de biomateriales con aplicaciones médicas.
Durante su lección magistral, el Dr. Jesús María Izco compartió algunos de los aprendizajes que han marcado su trayectoria profesional, desde sus inicios en la investigación hasta su experiencia en el emprendimiento biotecnológico y la industria. A través de este recorrido, recordó a los nuevos graduados que el desarrollo profesional rara vez sigue un camino lineal y que cada experiencia aporta un aprendizaje valioso. "El mito de la línea recta no existe. La vida está llena de errores, de curvas y de tropiezos; y de todo ello se aprende", afirmó.
El padrino animó a los futuros bioingenieros a afrontar con confianza los desafíos de una disciplina en constante evolución, donde la capacidad de adaptarse, desaprender y resolver problemas es tan importante como los conocimientos adquiridos. En este sentido, destacó que la innovación exige salir de la zona de confort y aprender de los errores para seguir avanzando.
Asimismo, puso en valor el liderazgo y el trabajo en equipo como elementos imprescindibles para desarrollar soluciones con impacto en la vida de las personas. "Una persona puede llegar más rápido, pero no tan lejos como un equipo", aseguró, al tiempo que defendió la necesidad de proteger el talento, aprender de los errores sin penalizarlos y rodearse de personas que impulsen el crecimiento profesional. "La diferencia no la marca quien acierta más, sino quien se rinde menos", resumió. El Dr. Izco finalizó su intervención invitando a los graduados a construir su propio camino respondiendo a tres preguntas: en qué quieren trabajar, con quién quieren crecer y en qué quieren creer.
A continuación, tuvo lugar la entrega de diplomas y becas a los graduados de la promoción, seguida del reconocimiento a los mejores expedientes académicos, correspondientes a Ariadna Berruezo, Laura Berruezo y Alejandro Collín.
El acto continuó con las palabras de los representantes de la promoción, Iria Massaguer y Miguel Arana, quienes recordaron los aprendizajes compartidos durante los cuatro años de carrera y agradecieron el acompañamiento recibido por parte de sus familias y del profesorado.
La clausura corrió a cargo de la Dra. Begoña Bosch, quien invitó a los graduados a ejercer la profesión poniendo siempre a la persona en el centro. Inspirándose en las palabras pronunciadas recientemente por el papa León XIV durante su visita a Barcelona, recordó que el mayor valor de un bioingeniero no será la tecnología que utilice, sino su capacidad para actuar con criterio, responsabilidad y humanidad. "No permitáis que un algoritmo sustituya vuestra capacidad de amar; atreveros a ser los ingenieros de un mundo más humano", afirmó.
La directora destacó asimismo la importancia de la ética como competencia transversal de la profesión y agradeció a los estudiantes el compromiso y las reflexiones compartidas durante su formación.
El acto concluyó con la interpretación del tradicional Gaudeamus Igitur y con la incorporación de los nuevos graduados a la comunidad Alumni UIC Barcelona, una red que los seguirá acompañando en su trayectoria personal y profesional.

- Más vistos
- Últimas visualizaciones